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Español

La educación en la Edad Media

Escrito por Danièle Cybulskie

Traducido por Pilar Espitia

Tomémonos cinco minutos para ver el tema de la educación medieval.

En la Edad Media, si los padres querían que sus hijos se educaran (y, claro, si tenían el dinero), había algunas opciones. Muchos monasterios se ofrecían a educar a los niños, ya que este aprendizaje casi siempre implicaba dirigirlos hacia una vida dentro de una comunidad religiosa. O, si los padres preferían un ambiente más urbano, podían mandar a sus hijos a una escuela catedralicia, de nuevo, administrada por la iglesia. En algunos lugares, las escuelas municipales existían, pero los planes de estudio también se alineaban con lo religioso (de acuerdo a nuestros estándares). Los niños que estaban destinados a convertirse en caballeros eran acogidos en casas de otros caballeros para aprender sus artes marciales, y las niñas nobles podían recibir educación de monjas (en un convento), o de otras mujeres o tutores en casa, aunque esto podía ser algo peligroso para la virtud de una joven dama, como los padres de Eloisa pudieron darse cuenta.

En la escuela los estudiantes eran instruidos en latín, ya que era la lengua del pensamiento intelectual, aunque las escuelas vernáculas (es decir, en lenguas maternas) aparecieron cuando La Edad Media se aproximaba a su fin. El plan de estudios consistía en una educación en “artes liberales”, que se dividía en el trivium y el quadrivium, de acuerdo con la tradición clásica. El trivium contenía la gramática (latina), retórica y lógica. El quadrivium contenía la aritmética, geometría, astronomía y música.

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Los estudiantes tomaban notas durante las clases, pero usaban mayormente tablillas de cera, ya que el pergamino era muy costoso (era hecho de piel de animal), y el papel no fue común sino hasta la Edad Media tardía. Como resultado de la falta de papel para tomar notas, los estudiantes eran forzados a memorizar grandes cantidades de información. Esto es algo que les era más fácil a ellos que a nosotros, pues estaban entrenados para memorizar en vez de tomar notas -no como nosotros-. Por eso, y como ejercicio de retórica, los exámenes eran orales.

Cuando un estudiante terminaba sus estudios en artes liberales, los jóvenes podían ir directamente a ejercer en la iglesia o como funcionarios, o las jóvenes podían perfeccionar su educación en la universidad (sí, como pudieron suponer, las mujeres no podían ejercer en la iglesia o como funcionarias). Las universidades ofrecían materias que estaban excluidas de las artes liberales: teología, leyes y medicina. Debido a esta tradición, las escuelas de leyes y medicina todavía están separadas de los estudios de pregrado. En vez de ser los edificios gigantes que son ahora, las universidades eran más bien reuniones de personas que venían a aprender de intelectuales particulares, en el mismo formato de seminario que vemos hoy. Había varias universidades importantes en Europa: la de París, especializada en teología; la de Bolonia, especializada en leyes, y la de Salerno, especializada en medicina, solo por nombrar algunas. La universidad de Oxford fue una universidad creada por estudiantes de la universidad de París a la cual Enrique II les prohibió asistir; es la universidad inglesa más antigua (cerca de mil años de antigüedad).

Las universidades se volvieron tan grandes que sus dinámicas muchas veces se imponían sobre las dinámicas de las ciudades donde existían, para el disgusto de los habitantes. En París, todavía hay una sección de la ciudad que se llama “El barrio latino”, debido al alto número de estudiantes que vivían e iban a la universidad, esto a lo largo de varios siglos. Muchas veces había disputas amargas entre los ciudadanos y “los de toga”, pues los estudiantes rebeldes hacían estragos, causaban disturbios de forma descarada, o simplemente tenían vidas libertinas en las ciudades. Los ciudadanos respondían con inflaciones en los precios de las necesidades básicas como el alojamiento. La universidad de Cambridge se creó como el resultado de una de estas peleas entre la ciudad y los estudiantes: los estudiantes de Oxford se fueron de la ciudad después de un conflicto y crearon su propia escuela.

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La evidencia que tenemos de la vida estudiantil consiste en libros de texto de las escuelas catedralicias y actas constitucionales de la universidades, pero mucho más interesantes son las cartas de estudiantes pidiendo dinero a sus padres, y las canciones sobre tomar y seducir mujeres. Pueden encontrar algunas de estas canciones aquí (personalmente, me gusta más la tercera canción pues es representativa del tipo de canciones que a menudo encontramos). Claramente, la vida universitaria no ha cambiado mucho en los últimos mil años (en la imagen de abajo incluso podemos ver un estudiante durmiendo en su clase).

He aquí una pintura de Laurentius de Voltolina de finales del siglo XIV llamada “Universidad”. Espero que les traiga recuerdos felices de sus días como estudiantes.

Imagen de arriba: Imagen sobre la enseñanza del siglo X. Tomada de BnF, Manuscritos, Latin 7900 A fol. 127v.

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Puedes seguir a Danièle Cybulskie en Twitter: @5MinMedievalist

Artículo publicado originalmente en inglés como Education in the Middle Ages

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